18.2.10

Te vi de nuevo y comencé a sentir otra vez estos malestares inexplicables tan parecidos a los del principio, en ese momento imploré, rogué y pedí que no fuera lo que creía... y resultó que todo por lo que había estado luchando en estos meses se desvaneció y volví a caer en las marañas de tu personalidad desentendida y sublime, la cual es más transparente que un vaso de cristal, aún no sé que nos depara el futuro pero lo único que pido es que si te va a dejar a mi lado que lo haga de una buena vez.

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